Autoridades de la Universidad Nacional de La Rioja y referentes estamentarios compartieron un brindis como parte del cierre del ciclo calendario y académico. En la oportunidad, el rector Fabián Calderón expresó que el 2018 “ha sido un año difícil, complejo y de luchas; defendiendo la universidad pública”. En este sentido, agradeció el acompañamiento de la comunidad riojana.

En el mediodía del pasado jueves, en el hall del Rectorado, la comunidad universitaria se convocó para compartir un momento fraterno, como parte de la despedida de año.

El rector y el vicerrector, Fabián Calderón y José Gaspanello -respectivamente-, junto a demás autoridades rectorales, decanos, funcionarios departamentales, personal docente y nodocente y referentes de los estamentos estudiantil y graduados asistieron al encuentro.

En la oportunidad, Calderón destacó y agradeció el “compromiso de la comunidad universitaria y riojana para que la universidad siga creciendo, involucrándose en todos los temas”.

“Ha sido un año difícil, complejo y de luchas. El 2018 nos encontró luchando, defendiendo la universidad pública; encontrándonos a nosotros y a la comunidad riojana que nos acompañó en esta lucha por el derecho a acceder a una universidad pública, gratuita, de calidad y que genere oportunidades en nuestra sociedad”, expresó.

Seguidamente, convocó a todos los presentes para que, “con ese mismo espíritu, con el mismo desafío, hacer que el 2019 sea más de lo que hemos crecido y de lo que hemos avanzado”.

El Rector indicó que, en la proyección de ese crecimiento, se planifican mejoras en “las condiciones laborales y salariales de los trabajadores, en culturas institucionales, en los climas en los cuales se desarrolla nuestra actividad cotidiana”.

“Eso implica un esfuerzo, diálogo, trabajo, formación, perfeccionamiento, para seguir pensando cómo contribuir para que nuestra tarea y la universidad mejore en todos los aspectos”, agregó.

En esta línea, y sobre el cierre de su mensaje, instó a la comunidad universitaria a “seguir sintiendo este espíritu, hermanados en la solidaridad y recuperando ese espíritu de lucha, en una UNLaR de compromiso y que todavía tiene mucho por seguir creciendo”.