Desde la ciudad de Córdoba, donde se está llevando a cabo la “III Conferencia Regional de Educación Superior para América Latina y el Caribe”, el rector de la UNLaR, Fabián Calderón, hizo referencia a la delicada situación que atraviesa el sistema universitario en el país.

En una entrevista realizada por la Asociación de Radiodifusoras Universitarias Nacionales Argentinas (ARUNA), en transmisión para todo el país y gran parte de América, el rector de la Universidad Nacional de La Rioja, Fabián Calderón, respondió a las consultas formuladas sobre el escenario universitario argentino. En el marco de la CRES 2018, dijo: “escuchamos, de manera formal e informal, las distintas realidades que vivimos las comunidades universitarias en toda América Latina y en El Caribe, eso nos permite darnos cuenta que la realidad es preocupante”. Seguidamente, enfatizó: “esto que nos está pasando no se puede acallar, estamos celebrando 100 años de aquella reforma de jóvenes que fueron en contra de un sistema que oprimía; entonces, nosotros tenemos que recuperar ese espíritu de transformación”.

Además, Calderón hizo alusión al recorte de presupuesto a la educación pública: “somos una universidad que está desfavorecida, porque en relación a lo que nos otorgan y lo que nos correspondería por modelo, estamos a una diferencia de un 50 por ciento. Venimos peleando desde hace tres años para que se entienda la realidad que tenemos”. “Hoy –continuó-, vivimos una situación particular, se han paralizado las obras que por muchos años hemos reclamado. Una nueva biblioteca, un nuevo comedor universitario, albergues para los estudiantes de las sedes, se paralizaron por completo, y eso es preocupante”.

Posteriormente, remarcó los esfuerzos que se están efectuando por parte de las universidades para garantizar el funcionamiento de las mismas: “estamos poniendo los fondos en funcionamiento y distribuyendo partidas que podrían ir directamente a fortalecer muchas de las áreas que tenemos. Estamos resignando un crecimiento, una mejora de calidad en nuestras universidades, para garantizar las condiciones salariales, laborales, que es lo mínimo del funcionamiento; además, todos conocemos el impacto de las tarifas de servicios que nos llevan a tomar medidas que perjudican a los compañeros y compañeras estudiantes”.

Por último, se dirigió a las autoridades nacionales: “estas son las situaciones que hoy debemos manifestar, son malestares que no se pueden detener; son las situaciones que se están viviendo. Es importante que las autoridades nacionales conozcan cuáles son los climas que se están generando en el interior de cada universidad y los que hay en el sistema”. “Venimos aquí a defender la universidad pública, a pensar cómo trabajamos institucionalmente; pero también venimos a defender aquellos discursos y prácticas que dicen una cosa y van en contra, atentando constantemente con el sistema universitario”, concluyó.